Sorprendentemente los estudiantes, a menudo, desean disculparse
por sus accio-nes. Esto, sin embargo, suele ser una simple salida.
Una disculpa es una táctica fácil para escapar de
otros castigos. Esto ocurre porque es fácil disculparse
sinceramente si no hay otras consecuencias.
Existen diferentes niveles de disculpa. Una rápida declaración, “De
acuerdo, lo siento”, es sin duda una disculpa, sin embargo
está lejos de ser tan significativa como un arrepentimiento
sincero manifestado ante varias personas: “Lo que hice fue
una equivo-cación y ahora que estáis todos presentes
quiero decir que siento lo que hice.
Disculparse es una de las habilidades sociales más importantes
que los jóvenes deben aprender a dominar. Muchos estudiantes
no la dominan, por ello podemos utilizar los errores para que los
estudiantes practiquen el concepto de pedir disculpas.
Una disculpa escrita es, a veces, una mejor alternativa a la simple verbalización.
Cuando el estudiante compone su disculpa necesita considerar qué dirá y
cómo expre-sarse mejor. En una carta de disculpa bien elaborada, el
estudiante:
- Describe el incidente francamente.
- Demuestra que ha comprendido el daño causado por su acción.
- Se disculpa por lo que hizo.
Ejemplo
Un chico empujó a otro dos años más pequeño
que él mientras ambos escalaban los aparatos del recreo.
El pequeño al caer al suelo se cortó el labio y comenzó a
sangrar. Cuando el incidente llegó al profesor vigilante
el niño mayor admitió fácilmente lo que había
hecho y parecía comprender bien que lo que había
hecho era peligroso y desconsiderado. Estaba deseando disculparse “en
el acto”.
El profesor, sin embargo, le indicó que pensara sobre cómo debería
dis-culparse y para ello preguntó a los demás compañeros
en un debate sobre cómo sería una forma apropiada de disculparse.
Al final acordaron que el chico debería escribir una sincera carta de
dis-culpa al niño pequeño, una carta que el pequeño podría
enseñar a sus padres en casa.
Próximo escalón
El hecho de que un estudiante pida disculpas por sus hechos y que
indique que es consciente de las consecuencias dañinas
de sus acciones, no es necesariamente suficiente para convencer
a los demás o al propio infractor de que lamenta verdaderamente
su infracción.
Para ser más significativo, expresará sus disculpas indicando también
una buena voluntad en la dirección de solventar el error que cometió.
Este paso es tratado bajo el título “Expiación”